El exoesqueleto es un dispositivo robótico externo diseñado para mejorar la movilidad de personas con discapacidades motoras, especialmente aquellas derivadas de lesiones neurológicas como la hemiplejia o la paraplejia. Este sistema se adapta al cuerpo humano y está programado para asistir, restaurar o potenciar funciones motoras, imitando el movimiento natural de las extremidades.
Gracias a su tecnología, permite trabajar la bipedestación y la marcha, ofreciendo al paciente la posibilidad de ponerse de pie y caminar, incluso cuando ha perdido esta capacidad de forma parcial o total. Además, la asistencia puede graduarse según sus capacidades, permitiendo que participe activamente en el proceso. También posibilita la marcha contrarresistencia, lo que aumenta el esfuerzo muscular implicado y permite trabajar la comunicación bidireccional cerebro-médula y médula-cerebro mediante la estimulación de las vías aferentes y eferentes.
En pacientes neurológicos (con daño en el sistema nervioso central o periférico), el Exoesqueleto ofrece beneficios clave, como:
-Reentrenamiento del cerebro: Ayuda a restablecer conexiones neuronales mediante la repetición del movimiento (neuroplasticidad), ya que permite multiplicar exponencialmente el número de repeticiones frente a la terapia convencional.
-Mejora de la marcha: Corrige patrones de marcha anormales (marcha del segador, estepaje, etc.) o descoordinados (ataxias).
-Incremento de la motivación: Favorece la participación activa del paciente en la rehabilitación.
-Reducción de complicaciones secundarias: Como úlceras por presión, atrofia muscular o espasticidad.
-Mejor calidad de vida: Al promover mayor autonomía e independencia.